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- Categoría: El lector
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño de 84 Años... Clamando en el Desierto". Ni con Dios, Ni con el Diablo, ¡Con México! ((1)). Para muchas personas solo hay de dos sopas en el terreno ideológico, político o económico: Capitalismo o Socialismo en sus varias y diferentes formas hasta llegar al Comunismo ideal. Es como decir, perro o perra y gato o gata, ¡No más! Para ellos, es imposible pensar que hay otras alternativas menos radicales y más congruentes con la realidad social de los pueblos, especialmente el nuestro. En mi caso, algunos leyentes me encasillan por "Exclusión". Es decir, si menciono a la Biblia, me consideran fanático de ultra derecha radical y enemigo acérrimo de sus contrarios, los rojetes. (Sin albur). Pero si critico agriamente a los chinches gabachos, se les antoja que soy un defensor de la izquierda radical y que idolatro a Marcs, (sic), y a toda la caterva y caravana de idiotas que lo siguen. Nada más alejado de la verdad. Lo que sucede es que sería un verdadero y legitimo idiota certificado, si a mis casi 85 años, "Bien molido y mal andante", como Don Q, todavía creyera en ese tipo de mamadas de cocodrilo. ¡Ay y Uy! Lo que han de doler, je, je, je. Somos producto y poseedores de una cultura robusta, derivada de un maravilloso mestizaje, que nos dio una religión con una identidad aglutinante socialmente. Además de una maravillosa lengua, junto a otros 60 originales, que se enriquecen mutuamente y envidian otras naciones y de las cuales debemos sentirnos orgullosos. No como el mentecato y acomplejado de AMLO que habla mal la lengua española y a las nativas de su estado, ni las habla, ni las entiende. ¡Podemos diseñar y desarrollar nuestra propia versión de una sociedad diferente! Tenemos muchas cosas propias y únicas, con las cuales dirigir nuestro destino como país, sin tantas adversidades copiadas y ajenas. Como lo mencioné antes, por años he discutido intensa y extensamente, con dizque ideólogos de ambas bandas opuestas de la mesa de billar que es la vida nacional. Incluso con los evangélicos y los católicos Lo que he podido comprobar, triste y lastimosamente, es que es cierto el refrán de que en todos lados se cuecen habas, ¡Y no te las acabas! Jo, jo, jo. Pues he encontrado que, en los dos hemisferios sociales, hay una bola de méndigos cabrones, vivillos, picudos, lambe huevos, traidores, cobardes y oportunistas. Explotadores de la buena voluntad de los tibios, los idiotas y los ingenuos, que se creen a pie juntillas su promesa de vida, liberación espiritual y superación económica. ¡Que se las crea la más vieja de sus familias! Son los intelectuales de pacotilla, que leyeron y memorizaron unos cuantos datos históricos, conceptos filosóficos y estadísticos con los que apantallan y asustan a cuanto estúpido tiene la desgracia de aceptar escucharlos. A los que, una vez atrapados, ya no dejan escapar de sus idioteces y pejendejadas, de peje. Ji, ji, ji. Perdonen que me ría tanto, pero es que es mi mejor respuesta para no enojarme o enloquecer por sus locas diatribas, invectivas, argumentos y dialécticas a los contrarios.



