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EL NORTE
Descartan terminar Metro para Mundial en Monterrey. Pese a las recurrentes fallas y quejas de usuarios, el Metro en Nuevo León cobra la tarifa más alta en México. Hace una semana, Claudia Sheinbaum prometió que Petróleos Mexicanos (Pemex), daría la información sobre la venta de petróleo a Cuba. Pero esos datos siguen siendo un misterio. Los uniformes con el logo de la Administración de Samuel García y toques del color naranja de su partido, MC, que el Gobierno estatal entregó a estudiantes de primaria y secundaria -que ahora son obligados a usarlos- tienen fines electorales, reclamaron ayer padres de familia y Diputados locales.
FRANCISCO TIJERINA ELGUÉZABAL
Sería ideal el poder darle un “reset” a la metrópoli y volver las cosas en el tiempo para rediseñar los espacios, el crecimiento y las formas en que vivimos, pero esto es imposible. Somos nosotros y nuestras circunstancias en diversos momentos de la historia. Nuestros antepasados aplicaron las soluciones que les parecieron mejores y también fuimos presas de modas y costumbres. Recuerdo cuando la ciudad terminaba al sur en la Punta de la Loma y al norte un poco más delante de la colonia Anáhuac; Cumbres llegaba apenas a Paseo de La Victoria y Guadalupe adelantito de la Exposición, porque Los Lermas era un ejido. Y la ciudad fue creciendo chaparra, horizontal, con casas grandes de un solo piso y después vinieron las de niveles. Innovadora solución la irrupción de los Condominios Constitución en los 70’s, pero aquello fue flor de un día, seguimos apostando a la lejanía y se fueron a San Pedro y en el sur apareció Ciudad Satélite. Fuimos abandonando el primer cuadro y el centro pronto quedó en el olvido, lleno de problemas. Aún recuerdo la intensa actividad comercial de Zaragoza, Padre Mier, Juárez, Morelos; hoy ya nada es igual. Sin embargo, contra quienes se empecinan en modificar la ciudad buscando que deje de priorizar a los vehículos sobre las personas, la realidad se impone porque carecemos de opciones o soluciones que permitan este giro tan deseado. Sin un transporte público eficiente eso no ocurrirá, ¿por qué no pensamos antes en construir un Metro? A pesar de lo anterior los obstáculos no deben detenernos en la búsqueda de soluciones, tenemos que encontrar caminos y formas que existen y las hay, todo es cuestión de voluntad. Pero que conste, el “reset” no existe.
M.A.KIAVELO (El Norte)
PARA entender lo que está pasando con el registro de los teléfonos celulares, hay que ver los partidos de la NFL. LOS filtros de seguridad son más frágiles que la defensa de Green Bay. LA utilidad del registro está en duda, como la carrera de Dak Prescott con los Cowboys. EL interés del Gobierno por tener los datos de todos los usuarios es tan preocupante como ver jugar a San Francisco. Y LA posibilidad de que esta medida sirva para algo es tan remota como volver a ver a los Steelers en un Super Bowl. NOMÁS queda una duda: si con el registro de celulares falla la jugada, ¿qué "coach" pierde su chamba?
PROTÁGORAS (El Horizonte)
Oiga, la llamada de 15 minutos que ayer sostuvieron los presidentes de México, Claudia Sheinbaum, y de Estados Unidos, Donald Trump, sirvió para frenar 10 días de incertidumbre y elucubraciones de todo tipo. ¿Por qué lo decimos? Pues porque desde el 3 de enero, fecha en que fue capturado el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se desataron las versiones extremas de que “seguramente luego seguía México”. Claro, el ambiente se enrareció aún más cuando el mismo Trump alentó posibles “incursiones terrestres contra el narco”, paralelas a los clamores de la oposición contra la 4T y de muchos de sus malquerientes. Lo cierto es que el telefonema de ayer, estimado lector, despejó las dudas… Los analistas coinciden: se trató de una clara señal del trato diferenciado que Mr. Trump le da a México, en comparación con otras naciones; y absolutamente lejano frente al caso de Venezuela. Y no sólo por bonito… sino porque México es simple y sencillamente el mayor socio comercial de Estados Unidos. ¿Quién, en su sano juicio, se preguntan estas voces, va a invadir y hacerle daño a su principal proveedor y comprador? Sería como darse “un balazo en el pie”, argumentan. Estados Unidos está muy lejos de querer atacar al país que le provee la principal mano de obra. Y menos, cuando México, incluyendo al gobierno de Sheinbaum y a la secretaría que encabeza García Harfuch, ha colaborado y colabora activamente con EUA. Menos, cuando se trata de un país donde hay muchísimo dinero de sus empresarios. Cierto es que con Mr. Trump y su legión no se sabe a ciencia cierta de qué ánimo amanecerán al día siguiente, pero, aun así, hay que ver que Donald no está tan pero tan loco como para querer causarle un cisma mayúsculo a su propia economía. ¿O sí?
LOS INFILTRADOS (ABC)
Presume resurgimiento. El exalcalde de Santa Catarina y exdiputado federal panista Héctor Castillo celebró en redes sociales el haber llegado a 300 mil seguidores. Castillo es hoy director de relaciones gubernamentales de una empresa privada y asegura estar retirado de la política, además de no tener intención de volver a ella. Dicen Los Infiltrados que aunque personas que trabajaban con él borraron sus anteriores cuentas de redes sociales, hoy anda muy contento y con un propósito llamado "Cadena de Favores" para ayudar a personas y fomentar a otros a darse la mano.
TRASCENDIÓ (Milenio)
Que ya con el plazo fatal establecido para hacerle cambios a la ley electoral del estado, desde las trincheras legislativas se reporta que existe la friolera de casi 30 propuestas pendientes de ser analizadas. Muchas son de forma, otras de fondo y están seis que traerán un verdadero dolor de cabeza, y tienen que ver con el tema de paridad de género para que en algunos cargos solo se postulen candidatas, por ejemplo, a la gubernatura. El tema es que al fijarse como límite 90 días antes del 6 de octubre para hacer las modificaciones, el hecho de que desde el Congreso se advierta que la orden es “nadie se mueva de momento”, da una idea muy clara de lo que viene en los próximos meses.
PLACIDO GARZA
A MORENA, que tanto le gustan las consultas populares... Plácido Garza DETONA®... ¿Por qué no pregunta nacionalmente si estamos de acuerdo en aceptar el apoyo que EE. UU. ofrece para combatir al crimen organizado en México? ¿Les platico? ¡Arre! La democracia está secuestrada desde hace 7 años, peor que como lo estuvo durante la dictadura perfecta (1929-2000), como le llamó Mario Vargas Llosa a la hegemonía del PRI, que terminó con la llegada de Vicente Fox y el PAN a la presidencia de México. MORENA y su 4T nos tienen secuestrados y ante cualquier viso de apoyo internacional, sacan a luz la manida y sobada "soberanía". Pero usan ese concepto a su conveniencia. Va uno de los últimos casos que demuestran lo anterior: El 7 de diciembre de 2022, el expresidente peruano, Pedro Castillo, intentó un auto golpe de Estado, al proclamar por radio y televisión la desaparición del poder legislativo. Alertado por mis contactos en Panamá, dos días antes llegué a Lima y atestigüé cómo fue aprehendido por el ejército de Perú, una cuadra antes de llegar a la embajada de México en ese país, donde pretendía refugiarse. El embajador mexicano, Pablo Monroy Conesa, había recibido instrucciones del canciller Marcelo Ebrard y éste de López Obrador, de proteger a Castillo, quien hoy enfrenta una pena de 11 años por alta traición. El 20 de diciembre, Monroy Conesa fue expulsado de Perú por injerencista, según explicó Ana Cecilia Gervasi, secretaria de Relaciones Exteriores de Perú en ese año. Ella siguió las indicaciones de quien fuera presidenta peruana a la caída de Castillo, Dina Boluarte. Ese fue un caso de abierta intervención de un gobierno extranjero -el de México de López Obrador- contra la autodeterminación de los pueblos, consagrada en la Doctrina Estrada, frecuentemente citada por Sheinbaum y antes por su mentor político, como excusa para no censurar la invasión de Rusia en Ucrania ni las dictaduras en Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela, que han flagelado los derechos humanos de millones de personas desde 1959, cuando Fidel Castro derrocó a Fulgencio Batista, tras embarcarse en el buque "Granma" desde Veracruz el 25 de noviembre de 1956, rumbo a la Sierra Maestra cubana. Siguiendo con Perú, el 4 de noviembre de 2025, Roberto Velasco Álvarez, subsecretario para América del Norte de la SRE, cuyo titular es Juan Ramón de la Fuente, justificó el asilo político otorgado por México a Betssy Chávez, excongresista y ex premier peruana, quien estaba bajo protección de nuestra embajada en Lima, a donde corrió a esconderse porque fue acusada de confabular contra el gobierno de la expresidenta, Dina Boluarte. El 10 de octubre de 2025, Dina fue destituida debido a su "...permanente incapacidad moral para enfrentar la creciente inseguridad ciudadana y el auge del crimen organizado...", según declaró el titular del Congreso peruano, José Jerí, quien ocupa interinamente la presidencia de Perú, hasta las elecciones generales de abril 2026. Jerí ha realizado en el último año tres visitas extraoficiales a México, donde se reunió en la CDMX con miembros del gobierno federal. Como resultado de todo esto, el 3 de noviembre de 2025, Hugo de la Zela, ministro de Relaciones Exteriores de Perú, anunció que la concesión de asilo a Bettsy Chávez fue un acto "poco amistoso" y una interferencia del gobierno mexicano en la soberanía peruana. Traducido del español al español, Perú rompió relaciones diplomáticas con México. En esa fecha, Claudia Sheinbaum ya era presidenta. Cajón Desastre: Entonces, con AMLO y Sheinbaum al frente, México ha sido injerencista, intervencionista y ha violado la soberanía de Perú, con las citadas consecuencias. Considerando lo anterior, ¿por qué ahora la presidente rechaza la intervención de EEUU para ayudarnos a resolver el grave problema de inseguridad que representa el crimen organizado? ¿Cuál soberanía defiende, si su gobierno y el de López Obrador le han partido la mandarina en ese sentido a Perú? No tiene calidad moral para apelar a eso y rasgarse las vestiduras diciendo que no toleraremos injerencia ni intervencionismo de país extranjero alguno que osare violar nuestra sacrosanta soberanía nacional. ¿Qué le parece, excelentísima señora presidente, si para resolver esta cuestión, convoca usted a una consulta nacional para que el pueblo decida si aceptamos la ayuda de los gringos? Total, ya ha habido consultas populares para ver si enjuiciamos a los expresidentes, para la creación del nuevo INE, para crear a ese frankenstein que es el poder judicial y vean cómo estamos. ¿Qué perdemos haciendo esa consulta popular? Al contrario, saldríamos de dudas, como lo hizo mi abuela la alcaldesa cuando convocó a la primera consulta popular de todo México, para saber si le cambiaban el nombre de Perros Bravos, NL al municipio donde gobernaba. La ciudadanía mandó y pasó a llamarse Gatos Güeros, aunque luego, ya con ella en el exilio, volvieron a cambiarlo al actual: General Bravo. Ya ven cómo es de veleidoso el pueblo sabio y bueno. Mañana, cambio completo de programa, sin faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía, más la Irreverente de mi Gaby Kalifa Kaún de Garza y Gaza. PD No se vayan a casar ni a embarcarse hoy, porque es martes 13.
FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
Tarjeta Roja, Es muy fácil comprender que el futbol sea el más popular deporte en el mundo. Su práctica requiere de mínimos recursos. De hecho, solamente la pelota y los jugadores. Ni redes, tableros, canastas, raquetas, cascos, caretas, albercas, guantes, bates o sables. Se juega en los lugares más humildes; en las favelas de Rio, los barrios pobres de México, cualquier parque de Alemania o Inglaterra, las Coreas o Rusia, y más recientemente en las escuelas secundarias de los Estados Unidos. En los llanos o en las poco frecuentadas calles de todo el mundo, se colocan dos piedras (eventualmente dos chaquetas de los jugadores) para marcar cada una de las porterías y a jugar. Los mercaderes del deporte entendieron desde 1970 la trascendencia realmente universal del deporte de las patadas. Y su potencial generador de enormes ganancias. De ahí también que la FIFA, autoridad mundial de esa disciplina, haya sido sede de escándalos de corrupción. De los que no escapará el actual mandamás Gianni Infantino, que fue a entregarle a Donald Trump un inventado premio FIFA de la Paz, que tanto anhelaba. Este año se celebra, como cada cuatro por ahora, la Copa del Mundo. Nuevamente se va a realizar en América del Norte.: Estados Unidos, Canadá y México. Para Estados Unidos será su segunda copa, para México la tercera. Es muy diferente de las anteriores por la codicia evidente, que ha convertido el deporte de los jodidos en un espectáculo caro para disfrute de los ricos. Para comenzar, se amplía el número de países participantes en la etapa final, con lo que exponencialmente crece el número de eventos generadores de ingresos. Está bien, hay más juegos. Sin embargo, los precios anunciados por la FIFA en su oportunidad son estratosféricos. De salida, lo que se llama face price, o lo que dice el boleto que cuesta, se disparó para los mejores asientos de los mejores partidos a las decenas de miles de dólares; con el cuento de que la entrada incluye -en ciertas categorías VIP- acceso a alimentos y bebidas, que la raza de bronce estaba acostumbrada a pedir en el Azteca, al cervecero. El precio real siempre se incrementa por la reventa. A ese panal de rica miel acudieron muchas moscas. Las aerolíneas que vuelan a las ciudades sedes, para empezar. Los hoteles y prestadores de servicios turísticos para seguir. Luego, los aeropuertos que le quieren sacar rajada al TUA en la temporada. Finalmente, los gobiernos, como el del mentiroso charlatán Samuel García en Monterrey, que con el pretexto del Mundial ha emprendido obras de relumbrón que de ninguna manera va a terminar. Nunca pensé que me vería en la situación de pedir tarjeta roja para el futbol. Pero es que las faltas acumuladas, sin tarjeta amarilla de ningún lado, son muchas. PARA LA MAÑANERA (Porque no me dejan entrar sin tapabocas): Con la entrega de los Golden Globes a lo que consideran lo mejor de la producción audiovisual en Beverly Hills, ha comenzado la serie de premiaciones al espectáculo, que no son más que trucos de mercadotecnia de las casas productoras para reavivar el interés en sus productos y sacarle un poco más a la taquilla. O, en el tiempo actual de las plataformas, a las subscripciones de clientes. De aquí en adelante vendrán los Goya, que son españolamente locales, así como los BAFTA, que son la versión inglesa de los Óscar, y luego la entrega de estos mismos tan vituperados premios. Es que se les ve el sospechoso lodo en las botas. De todas maneras, la premiación al espectáculo resulta un espectáculo en sí mismo, con las nominaciones, las especulaciones, la alfombra roja y un par de desafortunados conductores que suele regarla en la ceremonia final. En esta época de tan abundantes malas y amenazantes noticias, reconforta -yo diría distrae- la posibilidad de que alguno de nuestros paisanos reciba consideraciones y reconocimientos internacionales. Aún y si, como en el caso más reciente de Miss Universo, resulten detonadores de cosas más serias. Para mi gusto, Guillermo del Toro va a resultar ganador en los premios Óscar. Su película Frankenstein, además de constituir una mirada fresca a un mito viejo, es a mi juicio una obra maestra. Su libro, dirección, cinematografía, vestuario y actuaciones merecen varios premios. Digo.
RAYMUNDO RIVA PALACIO (El Financiero)
Preguntas retóricas para iniciar una conversación: ¿Se ha dado cuenta la presidenta Claudia Sheinbaum de la solidez del piso en el que encuentra su relación con Washington? ¿Está viendo lo que están haciendo algunos gobiernos de izquierda en América Latina con Estados Unidos? ¿Ajustó este fin de semana su estrategia? O, en síntesis, ¿sabe realmente en dónde está parada? Respuesta a partir de sus declaraciones: no. La presidenta sigue sin entender el momento. Está aferrada a lo que ya no existe y no se ha dado cuenta. La intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, a la que ya no se refieren en Palacio Nacional como “secuestro” sino como “extracción” –que puede ser sinónimo de “captura”–, la tomó por sorpresa. Su gabinete le había informado, a partir de sus “análisis”, que era improbable una intervención militar estadounidense en Venezuela, y que era posible que hubiera una negociación con Maduro para una salida pacífica negociada. La falta de información directa del gabinete de Sheinbaum es sorprendente. Ni siquiera leen periódicos extranjeros, donde podrían haber visto señales de que la negociación que pensaban se había agotado hace varios meses. No alcanzan a ver en Palacio Nacional que mientras siguen hablando de la no intervención como un mantra principista, el nuevo gobierno en Venezuela se está arreglando con Washington. Es la segunda vez en una semana que funcionarios estadounidenses le hablan sobre políticos mexicanos metidos en el narcotráfico, en el contexto de una creciente presión para que actúe judicialmente en su contra. Le aseguraron en privado que no se tiene planeado en México ninguna intervención militar como la realizada en Venezuela, pero no está interpretando correctamente la gran fotografía. No habrá una acción como contra Maduro y el núcleo de poder venezolano porque aquí no necesitan desmantelar el centro de operaciones ruso-chino-iraní-cubano contra Estados Unidos. Pero eso no significa que Morena esté fuera de la ecuación del combate a los cárteles, ni que, como dejó abierto un funcionario estadounidense, se realicen acciones quirúrgicas contra las organizaciones criminales en México.
JORGE ZEPEDA PATTERSON (Milenio)
Después de un sexenio de discrepancias, gobierno y empresarios parecerían haberse puesto de acuerdo en algo: México necesita salir del impasse económico en el que ha caído, pero debe hacerlo sin poner en marcha las viejas inercias que profundizan la desigualdad. Me parece que habría que desdramatizar el enfoque que tiende a satanizar o beatificar al gobierno de la 4T en términos absolutos. El sexenio de López Obrador mostró que la 4T podía cumplir con el compromiso de mejorar la distribución, un mejor reparto del pastel. Sacó de la pobreza a 13.5 millones de personas y el termómetro para medir la desigualdad, índice de Gini, también disminuyó. El problema es que se creció poco: el promedio anual fue de apenas 0.9% del PIB, la mitad de lo que aumentó a lo largo de los 18 años anteriores, que de por sí era reducido. Ciertamente, la pandemia tampoco ayudó. Pero incluso así, estaría sujeto a debate qué es preferible: ¿crecer a 2% con mayor desigualdad como sucedió con Fox, Calderón y Peña Nieto o crecer a 1% con disminución de la desigualdad, como lo hizo López Obrador? Habría argumentos para pensar que el desencanto de las mayorías en 2018, luego de 35 años de pérdida de poder adquisitivo real del salario mínimo, priorizaban un enfoque en favor de la distribución. Esto llevaría a considerar este primer año bajo otros términos. Para empezar porque el arranque de sexenio de Fox (0.1%), de Calderón (-1.2%) y de López Obrador (-1.1%) fueron aún peores que el de Sheinbaum. No tenemos datos de cuánto ha disminuido la pobreza en estos 15 meses, porque la encuesta decisiva para saberlo se realiza cada dos años, pero es probable que el aumento en la derrama social y en el salario mínimo hayan contribuido a un descenso adicional de la desigualdad. No estoy tratando de magnificar resultados de un primer año difícil, simplemente ponerlo en perspectiva. 2025 arroja datos preocupantes, pero en ningún sentido dramáticos. El gobierno de Sheinbaum se vio obligado a reducir la inversión pública para equilibrar las finanzas, luego del mordisco que López Obrador le asestó para terminar sus obras; este año se retoman nuevas inversiones y se expandirán en 2027. De igual forma, hay una apuesta ambiciosa para sanear la operación de Pemex, que de tener éxito liberará recursos significativos en la segunda mitad del sexenio. Y, por lo demás, la revisión del Tratado Comercial con Estados Unidos este año podría dar certidumbre a una inversión privada que ha vivido con el Jesús en la boca con la turbulencia ocasionada por Trump. En otras palabras, durante el primer año se operó con factores desfavorables para la inversión y, no obstante, y modestos como son, los resultados no han sido calamitosos, ni mucho menos. Pero tampoco alcanzan. Y en eso estamos de acuerdo todos. En un artículo con el título “Dialogar no es suficiente”, Valeria Moy afirma en el diario El País, que la inversión no responde a declaraciones de buena voluntad, sino a reglas claras, proyectos viables y señales consistentes, que ya se habló suficiente, que ahora toca trabajar. “Porque el crecimiento no surge del diálogo, sino de lo que se hace después de que el diálogo termina”. De acuerdo, aunque con un matiz. El diálogo tendrá que continuar, porque será una tarea interminable. No obstante, hoy partimos de una base diferente. Por vez primera en muchas décadas observamos dos factores que antes no teníamos: uno, las élites económicas poco a poco se han convencido de que el país necesita crecer con menos desigualdad, que hay una lógica razonable en “el primero los pobres por el bien de todos”, aunque sea por necesidad de estabilidad. Y dos, el poder político tiene una base de apoyo que no abunda en el mundo o en nuestro pasado. La popularidad de la que goza el gobierno de Sheinbaum ofrece un margen de acción inusual para introducir cambios. En conjunto, las élites económicas y políticas tienen una oportunidad histórica para intentar un maridaje entre un crecimiento mayor y una distribución social aceptable. Fácil no es, porque por inercia la dinámica de una sociedad de mercado tiende a generar desigualdades: es más sencillo detonar inversiones en Nuevo León que en Guerrero, pero eso acentúa disparidades geográficas; lo mismo vale para ramas productivas punta y tradicionales, o para sectores sociales privilegiados y desfavorecidos. Se necesitará mucho diálogo para crecer e impulsar equilibrios. En ese sentido habrá que ajustar perspectivas. Si el país consigue tasas de crecimiento de 2.5% anual promedio, combinado con una disminución adicional de pobreza y desigualdad, por ejemplo, será un gran mérito. Difícil, pero no imposible, a condición de no darse por vencidos antes de intentarlo. Siempre pueden encontrarse razones para ser escépticos, pero las oportunidades históricas no abundan. Un empresariado consciente de las exigencias sociales, un gobierno con considerable apoyo popular y, añadiría, una presidenta de corte científico y profesional, particularmente dotada para la administración pública federal. Una mezcla que podría no regresar.
RICARDO CORTÉS CAMARILLO
Causan pena. Si algo nos llena de rubor y causa pena propia a los mexicanos es que urbi et orbi nos etiqueten como flojos, tontos y sinvergüenzas, sobre todo los que por accidente o vocación dedican su vida al ejercicio del servicio público, a la política pues. Cada que llegan tiempos de vacaciones de semana mayor o descansos invernales, nos estiran la cobija del desprestigio enseñando los calzones percudidos policías de los tres niveles, desde el más modesto “tecolote” municipal, el estatal de Guardia Civil, sin faltar los federales que se distinguen por sentirse bordados a mano con pendejuela y chingaquira, que por supuesto, sus exigencias en lo que se refiere a “disimulos” y mordidas, escalan a las cinco cifras. Difícil encontrar la excepción, no hace mucho, desde que Mauricio Fernández alcalde de San Pedro tuvo la mala ocurrencia de morirse, sus policías dignos de ser ejemplos de referencia, enseñaron la oreja que son tan vulgares como los “matacuaces” de cualquier municipio desde Dr. Arroyo hasta Colombia N.L. que agazapados como saltadores de caminos “cazan” a los visitantes para despojarlos de sus bienes, destacando a los “paisanos” que vienen de Gringolandia a visitar a la tribu pueblerina, empezando por la camioneta americana por carecer de permisos, fianzas o toda la gama de obligaciones que suelen ser complejas o imposibles de entender o de cumplir. El motivo de la infracción es lo de menos, la velocidad, legalidad, luz trasera o simple revisión de rutina por la duda de ser sospechosos, ya olviden ustedes si tuvieron la ocurrencia, tontería o fatalidad de traerle una pistola al familiar para matar un conejo, o un churrito de mota, sentencia a ser procesados por terrorismo, como nos tiene indiciados Mr. Trump. Hubo casos en que el poli-delincuente revisaba la billetera del viajero para ver con cuánto podía “cooperar” y en el último de los recursos, ahora tan común, llevarlo al cajero automático para saciar la voracidad del genízaro y sus patrones que son los que brindan la oportunidad, licencia y pistola para delinquir, teniendo que cumplir con la cuota; como ejemplos: el pillo José Luis David Kuri de San Pedro que sigue en el puesto o Guadalupe Saldaña Vargas que en el paroxismo de la sinvergüenzada el alcalde Manuel Guerra sale a defenderlo de la crítica por la golpiza a un chavo, culpable o no, le dieron fuerte y tupido cuando ya se encontraba en el suelo sometido y a merced de la “justicia”. El pan de cada día son las fuerzas policiales en estados, municipios, carreteras, con testigos o en despoblado atracan sin temor ni rubor, repito, principalmente a los pasaporteados que intentan llegar a sus rancherías con el fruto de sus ahorros para pasar las fiestas decembrinas. Paradójico, vienen huyendo del congelante frío donde sudan la gota para ganarse unos centavos, de la “migra” que los persigue como perros bravos y caen en las garras de los policías de su pueblo, ante la permisividad y elogio de Claudia que todos los días presume las bajas en los índices delictivos. Existe un letrero en la carretera nacional a la altura de Los Cristales que instalaron hace diez años que anuncia como multa al exceso de velocidad será de quince mil pesos, obvio preguntarse: ¿de cuánto deberá ser el ofrecimiento para no ser infraccionado? MENUDENCIAS: Habrá alguna persona sensata -no inteligente- que reglamente y multe a los salvajes conductores de las bicis, Scooter y patinetas que circulan por arriba de las banquetas, a velocidades inmoderadas importándoles madre los que sufren al estar cerca de ellos. Entiendo, como la prostitución, no se puede acabar con ella, pero al menos… reglaméntelos, ¿o que no?



