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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Morena va ganando. En política, el término polarización consiste en que la opinión pública se divide en dos extremos opuestos y como consecuencia de la polarización las voces moderadas pierden influencia. A lo largo y ancho del mundo encontramos una gran cantidad de países altamente polarizados y las poblaciones peligrosamente alteradas. México no es la excepción, aunque sus causas son únicas. El presidente López Obrador está obstinado a implantar un régimen social-comunista a cualquier costo mediante la militarización del país y un descarado desacato a los contrapesos. En las elecciones de 2018 AMLO ganó con el voto de millones de agraviados adicionalmente a otros millones de decepcionados del pripanismo. Y ahora, ¡oh, sorpresa! la alianza opositora no tiene narrativa para resolver ambas diferencias; 1/ los agraviados en su mayoría rezagados pero ahora satisfechos con unas hábiles prestaciones económicas y 2/ los decepcionados detractores del pripanismo abusador. Por ahora los MORENAS tienen ganadas las elecciones del próximo año a menos que la Alianza Opositora reaccione en consecuencia.
Autor: Federico Berrueto
Comentario:
Hablar de Movimiento Ciudadano (MC) es hablar de Dante Delgado. No tanto porque él sea el partido, sino porque en sus manos está el destino de una organización política fundada por él hace tiempo bajo las siglas de Convergencia. Dante es un político veterano, veracruzano, formado por igual con Fernando Gutiérrez Barrios como gobernador, que con Fernando Solana en sus travesías por la SEP. Es un sobreviviente que ha sabido, como pocos, adaptarse a los vientos encontrados e impredecibles de la política nacional de las últimas décadas. Estuvo con AMLO perdedor y en su contra ganador. MC gobierna dos de los más importantes estados del país, aunque más bien lo hace en Jalisco con Enrique Alfaro mandatario y con una importante presencia en ayuntamientos y Congreso. Nuevo León es otra historia, su condición política como fuerza gobernante es muy precaria porque no tiene ni base electoral ni ayuntamientos o legisladores afines. La mancuerna Colosio-Samuel ha dado resultado para ganar elecciones, no para desarrollar un proyecto de partido que los trascienda y dé sustento político, pero suficiente para prevalecer en un escenario de fragmentación política, difícil para gobernar en términos de responsabilidad. MC en Jalisco requiere de la coalición, particularmente si el Frente Amplio por México y Xóchitl Gálvez se fortalecen. El proyecto político de Alfaro viene de 20 años atrás, cuando buscó ser alcalde de Tlajomulco. Es una construcción política que involucra a muchos y que tiene condiciones para continuar en el poder y seguir ampliándose a los estados vecinos. La concurrencia con la elección presidencial los vuelve vulnerables en una circunstancia de previsible polarización. MC requeriría de un candidato presidencial muy competitivo, sólo Colosio puede serlo. Luis Donaldo vale por sí mismo, o si se quiere, por su nombre y el aura que le acompaña. Su narrativa hacia el futuro nada tiene que ver con Dante Delgado o MC. Para él es pensable y posible llegar a la presidencia. Mucho más hacia 2030 que, en una contienda ya perfilada, en la que dejó pasar el tiempo para plantarse como opción, de haberlo hecho seguramente encabezaría a la oposición. No lo hizo y es posible haya sido lo más razonable. Su reelección en la presidencia de Monterrey y el gobierno estatal tres años después, lo ponen en la antesala de optar por la candidatura presidencial posiblemente en mejores condiciones a las actuales. Dante sin candidato presidencial propio competitivo se expone y expone el futuro de la organización política. Ese es el origen de la diferencia con sus correligionarios jaliscienses. Nuevo León pertenece a otra lógica y le viene muy bien si su idea es la de seguirle el juego al presidente López Obrador, postura compartida con claridad por el joven gobernador norteño, quien debe enfrentar el asedio recurrente de los priístas y panistas locales y que, por su falta de oficio, no advierte que la próxima elección le abre la puerta para construir de manera cierta alcaldes y legisladores, prefiere ser cortejado por el presidente López Obrador y fantasear que su futuro está en Morena. Se entiende, su proyecto es él, no Dante, mucho menos MC. López Obrador ve con preocupación la elección de 2024. El FAM le preocupa; sobre todo la irrupción de Xóchitl Gálvez, que podría fracturar parte de su base social en un escenario de competencia entre ella y Claudia Sheinbaum. El proceso interno oficial no ha resultado bien a pesar de la connivencia del INE con el aval del Tribunal Electoral. Por esta razón, sin disimulo alienta la idea de que MC participe con un candidato propio en la elección presidencial y dividir así el voto opositor, fatídico para la oposición en la elección presidencial de contar con un candidato competitivo. Lo bueno para Dante y los suyos es que no tienen necesidad de precipitarse en una decisión irreversible, pueden esperar hasta diciembre. En pocos meses se verá con mayor claridad si la oposición continúa creciendo, la manera como se resuelva la coordinación del FAM y si Xóchitl amplía su base de apoyo. De ser el caso, la ruta sería sumarse a la oposición o bien aventurarse en una discutible y poco creíble tercera vía, para no pocos mal disfrazada para servir a quien dicen oponerse, fatal para MC en Jalisco, funcional para Samuel García, gobernador de Nuevo León. Vía WhatsApp
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años, Clamando en el Desierto". ¡Yo tuve 20 pares de zapatos 👡! Pa´ que te dé envidia y te eduques, AMLO. Es cuestión de higiene personal y control de infecciones y malos olores. Desde que entré al jardín de niños, llamado kínder, por los fifís, popoff y elegantes, siempre tuve cuando menos tres pares de zapatos. Por la sencilla razón de que cada año, al inicio de las actividades escolares, mi madre nos equipaba con un par nuevo. Por lo cual, se iban acumulando en un cajón, llamado el "Cajón de los Zapatos", una gran cantidad de cacles usados, derivados de la renovación del equipo de movilidad de toda la familia. ¡Éramos 10 hermanitos! Los que llegaban a ese lugar, se transformaban en "chanclas para la casa", pues mis hermanos mayores, instruidos por mi abuela materna, los recortaban con navajas muy filosas, dejándolos como zuecos, de los que ahora están de moda. No nos permitían salir descalzos al patio, para eso estaban esas chanclas. Tampoco se aceptaba el intercambio de zapatos entre nosotros, por cuestiones de higiene personal, cada uno los suyos. Eran los años en que los zapatos con el corte en buen estado, se renovaban con medias suelas, suelas corridas y tacones. A veces se les cambiaba el cerco, que era una tira delgada de cuero, que unía la suela al corte. Otras partes del zapato, eran las orejas o lengua y el contrafuerte, en el que se apoyaba el talón. Por supuesto que hubo épocas de mi vida, en que solo dispuse de un solitario par de zapatos, que a pesar de haberlos renovado con suelas neolite, acabaron liberando a mis dedos, callos y juanetes, de la prisión zapatera. ¿Pero, a que se debe el título del presente artículo? Cuando estudié en gringolandia, por el solo hecho de terminar un postgrado, te llegan, sin pedirlas, incontables tarjetas de crédito, pues consideran que eres un futuro buen cliente para sus bancos, tiendas, gasolineras ⛽ y todo lo demás del vil, horrible y asqueroso sistema capitalista. Jo, jo, jo. En una ocasión, me llegaron varias ofertas de zapatos muy finos, pero descontinuados, de hasta $250.00 dlls. a solo $60.00 dlls. c/u. Me enganché y ordené solo 4 de los más tradicionales, que, sumando sus precios, no rebasaran el costo de un solo par, pues a mí, como mexicano, no me importaba si eran descontinuados o no. Pero, no acostumbrado a tan deslumbrantes ofertas, desconfié de ellas y sospeché que eran trampas de "Papá mercado" y su horrenda cónyuge, "Mamá Mercadotecnia. Ji, ji, ji. Así que, verifiqué los precios en varios almacenes y comprobé que, en realidad, los precios originales, sí eran como los anunciados en las ofertas y que los descuentos, si eran tales, por lo que coloqué mi orden de cuatro pares. Sorpresivamente, me llegaron 20 pares de zapatos, en grupos de 2 en 2, de cada color y estilo, en las más variadas pieles, de camello, cocodrilo, avestruz y lombriz. Je, je, je. Asustado por el tamaño de la deuda, para mis ingresos de estudiante becado, que no pudo aprender a robar, como lo señala el zafio de AMLO, me comuniqué con ellos, y les dije que era un error. Solo me respondieron, que iban a verificar donde estaba el tal error que había ocasionado ese monumental envío. Pasaron las semanas, yo me olvidé de contactarlos de nuevo y ellos también. Después de seis meses, me llegó una factura por una ínfima cantidad, con la advertencia de que, por ser un error de ellos, no estaba obligado a pagarla. Además, que, el reenvío de los zapatos, ocasionaría para ellos, gastos administrativos innecesarios y tramites contables, por lo cual no les interesaba recuperar mercancía descontinuada y probablemente usada. Les tomé la palabra, pues no habiendo habido mala intención de ninguna de las partes, les pagué la ínfima factura y tuve zapatos finos, por más de 20 años. ¿Qué te parece AMLO? Las patitas nunca me apestaron a queso parmesano. ¡Cómo sin duda han de apestar las tuyas, con tu único par de zapatos republicanos y franciscanos! Nota bene; San Pancho de Asís, usaba huaraches abiertos, por eso no le olían las patitas.



