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Autor: José Rivero

Comentario:

Las fuerzas del Desorden. Estas fuerzas van ganando por goleada a las fuerzas del orden, simplemente estas últimas no se presentan. A nivel mundial la reversa que se le está dando a la globalización deja fuera a los países del oriente que apostaban a la mano de obra buena y barata como los países llamados Tigres de Oriente. Y si a nivel mundial andamos mal, en México andamos peor. Nefasto el partido MORENA y ausente la oposición. A nivel local todavía peor. El Gober desafía e ignora al Congreso, aunque éste da signos de madurez. La seguridad cada vez peor y los encargados ni quieren ni pueden con ésta. El símbolo del gobierno de Nuevo León es: Los Desaparecidos. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: R. M. Ayala

Comentario:

Señores de Monitor Político; desconozco al autor, pero me parece interesante la analogía: Changos vs Hormigas. A la selva africana llegó una manada de changos feroces, comandados por un chango patriarca que quería adueñarse de toda la jungla. En una noche oscura, el ambicioso patriarca reunió a sus 435 changos más fuertes y crueles y marcharon para apoderarse de la tierra de las hormigas. Atacaron por sorpresa el hormiguero central y empezaron a destruirlo. Pero las hormigas son valientes y organizadas, cuando sus líderes se percataron del ataque, se reunieron para crear una estrategia y midieron a su enemigo. El escenario era terrible, iba a ser una batalla feroz y sangrienta: 435 gigantescos y furiosos changos contra 60 millones de pequeñísimas hormiguitas. Con toda ecuanimidad, los líderes de las hormigas operaron sincronizados, dividieron sus fuerzas en 435 batallones, esperaron pacientemente hasta que el enemigo pensó que habían huido, y a la orden de sus líderes, al unísono salieron de sus túneles para defender su territorio. Cada batallón de 138,000 hormigas, atacó a un solo chango. La batalla duró solo 7 minutos. Los 5 changos que de milagro sobrevivieron, huyeron despavoridos atrás de su cobarde patriarca. ¿Cuál hubiera sido el resultado si esa batalla hubiera sucedido con hormigas mexicanas? Hubieran ganado los changos… porque la mitad del ejército hubiera sido de hormigas apáticas, la otra mitad de hormigas cobardes. Y los líderes mexicanos no se hubieran unido, ni se hubieran coordinado. Eso es exactamente lo que nos está pasando en México; nuestro país fue invadido por un patriarca con 311 diputados, 77 senadores, 27 miembros del gabinete y 20 gobernadores: 435 changos. Los supuestos defensores somos 60 millones de hormigas, pero la mitad somos apáticos y la otra mitad somos cobardes. Y aunque tenemos un puñado de buenos líderes… ellos actúan individualmente. Y lo hacen porque nunca nos han enseñado a trabajar en equipo. La guerra no es la especialidad de nuestros líderes, su especialidad es la política. Y al no tener entrenamiento militar, no saben que las guerras de guerrillas nunca se ganan, solo se empatan. Las guerras se ganan con un solo ejército, con soldados valientes bien pertrechados, pero, sobre todo, con líderes operando en conjunto. Señores líderes de opinión, de organizaciones ciudadanas, de universidades, de asociaciones, de partidos políticos y gobernadores: Si ustedes se unen, forman un frente común, y planean una defensa de movimientos multitudinarios coordinados, podemos vencer a los 435 changos y a su líder… igual que las hormigas africanas. Así de fácil. Después del triunfo, podrían repartirse el poder e integrar un Gobierno Parlamentario. Ya México no puede tener un chango-rey sexenal, llevamos más de 80 años con ese sistema presidencial… y no funciona. Estamos perdiendo la batalla muy rápidamente. ¡Tenemos que defendernos ya! Si no lo hacemos, en menos de un año, acabaremos siendo… esclavos de los changos. Muy buena analogía, lástima que sea la verdad de nuestra realidad. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Francisco Quintanilla

Comentario:

Respetables Sres.: Quien suscribe, Lic. Francisco Quintanilla Ruiz, con el debido respeto, deseo solicitar una entrevista presencial con Ustedes, a efecto de atender la convocatoria que he visto publicada el día de hoy, presentándoles uno de mis proyectos denominado ´SPRINTER i´ (Sistema programado regulador integral nivelador del tránsito ecualizado regionalmente) que contiene, entre otros beneficios, la solución a la gran problemática de los congestionamientos de las vialidades terrestres, toda vez que cualquier propuesta de solución que se haya intentado durante varios lustros solo ha sido una constante repetición que no ataca las causas, y, por consiguiente, da los mismos resultados, vgr; el SINTRAM. Así las cosas, he tomado una de las teorías con apego a la lógica de Mr. Albert Einstein, que reza: ´Si buscas resultados diferentes, deja de hacer siempre lo mismo´. Cierto de lograr capturar su interés y demostrar la viabilidad financiera y tecnológica, aspiro a conversar con su equipo de técnicos expertos en la materia y someterme al amplio criterio de sus buenas intenciones. Nota: Mi invento en vías de patentes ha sido considerado de ´Alto Impacto´ y es de aplicación global; a la fecha cuenta con reconocimientos nacionales e internacionales, amén de ser ¡orgullosamente 100 % regiomontano! Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro

Comentario:

"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años". El Síndrome del Paciente Crónico; Olvidado en un Cuarto del Traspatio del Hogar, por Padre, Madre, Hermanos y Toda la Familia. Ya he escrito sobre este tema, además, del Cuarto del Enfermo y El Cuarto del Occiso, Niño o Adulto. Pero la época navideña se prestó para recordar esos obscuros episodios familiares, y si es posible, hacer algo por esos pobres miserables, dejados hasta de la Mano de Dios. Conozco cuando menos 10 casos de este síndrome, entre personas y familias cercanas a mí, por amistad o nexos políticos, sin contar los que me han comentado y referido profesionalmente. Pero que no traté, porque las familias no deseaban invertir un solo peso bueno, en un negocio malo, como lo era la enfermedad crónica de su pariente. Con esto quiero decir, que, sé la historia personal y familiar, de estos 10 tristes desafortunados, a lo largo de muchos años. La mayoría, ya murieron; de 2 o 3 sobrevivientes, ignoro sus historias terminales. Son personas, que vieron pasar los años, desde una cama vieja y un colchón oloroso, o un sillón que envejeció junto con ellos. Casi vegetando en un aposento obscuro, sucio, aseado solo de cuando en cuando, o casi nunca. La época moderna permitió que tuvieran compañía electrónica, del que recibían a veces esparcimiento, información, o diversión; la televisión. Pero los 2 o 3 casos de los que llegaron a viejos, solo de la radio o la prensa atrasada, dispusieron para satisfacer la innata necesidad humana de información nueva. Cada historia personal, está matizada e influida por la corriente moral principal de las creencias de la vida familiar, como lo es la sexualidad reprimida y mal encaminada, muchas veces por el rumbo del abuso sexual. Tolerado como un secreto de familia, que prefieren guardar o soslayar, antes que enfrentarlo y verlo de frente, para solucionarlo. Considerando que, si así es, se debe a la problemática inherente a la situación de su pariente y no hay nada que se pueda hacer. Esto es a nivel individual, pero, grupalmente refleja la horrible realidad social de nuestro amado México, al que sus gobernantes actuales, tratan como a ese enfermo crónico, abandonado en el cuarto del traspatio, y al que no hay que meterle dinero bueno, al malo. A la cabeza de todos esos parientes indiferentes al sufrimiento ajeno, está YSQ, es decir, ¡AMLO! Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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