- Detalles
EL NORTE
Quince años después de la peor masacre en contra de población civil en México, que cobró la vida de 52 personas en el Casino Royale, en Monterrey, una jueza federal en Matamoros, ordenó la libertad "bajo protesta" de dos integrantes de los Zetas que participaron en el atentado, "El Voltaje", y "La Rana". El posible arrendamiento del piso 86 de la Torre Rise le saldría al gobierno NL a precio de ganga: 60 por ciento más bajo del nivel de mercado. Luego de permanecer casi 10 meses en el Penal Estatal de Aguascalientes, el empresario sampetrino Eugenio Maiz Domene, dueño de Next Energy, fue liberado después de que un juez local le concedió la libertad provisional. Aunque el monorriel que construye el Estado consta de un solo viaducto, Samuel García dividió el recorrido de 34 kilómetros en tres líneas de Metro. Como parte de los anuncios por su Quinto Informe, sostiene ahora que el tramo del Centro de Apodaca al Aeropuerto es otra línea por sí misma. La poeta y ensayista canadiense Anne Carson fue galardonada ayer con el Premio Nobel de Literatura.
MIGUEL H. BOTELLO TREVIÑO
¿Cómo elegir bien si no hay de dónde? Nos dicen que los ciudadanos elegimos mal. Pero antes de responsabilizarnos por los malos gobiernos, habría que preguntarnos quién selecciona a los candidatos, bajo qué intereses y por qué siempre terminamos escogiendo entre las mismas opciones. Durante años nos han repetido que los pueblos tienen los gobiernos que merecen. En Nuevo León, esa sentencia suele traducirse de una manera todavía más severa: tenemos malos gobiernos porque no sabemos elegir. La explicación parece lógica. Al final, somos los ciudadanos quienes acudimos a las urnas y depositamos el voto. Pero hay una pregunta que casi nunca se formula: ¿Cómo puede una sociedad elegir bien cuando las opciones son malas, insuficientes o representan precisamente aquello que se quiere cambiar? La ciudadanía vota, es cierto. Sin embargo, cuando recibe la boleta, las decisiones más importantes ya fueron tomadas. Los partidos eligieron a sus candidatos, los grupos de poder acomodaron sus intereses, las dirigencias negociaron posiciones y las estructuras cerraron el paso a quienes no pertenecen a sus círculos. Después nos presentan tres o cuatro nombres y nos dicen que somos libres de elegir. MALES QUE NO SE VAN Nuevo León cambia de gobernador, de partido, de color y hasta de estilo, pero sigue arrastrando problemas que parecen haberse instalado para siempre. La inseguridad regresa. La movilidad empeora. La contaminación se vuelve parte del paisaje. Las finanzas públicas se comprometen, las instituciones se debilitan y la confrontación política consume el tiempo que debería dedicarse a resolver. Cada seis años escuchamos que ahora sí llegará el cambio. Aparecen nuevas campañas, se renuevan las frases, cambian las fotografías y vuelven las promesas. Después ocurre lo mismo. Quienes prometieron escuchar dejan de hacerlo. Los que ofrecieron transparencia comienzan a ocultar. Quienes aseguraron ser diferentes terminan repitiendo las prácticas que antes condenaban. Algunos cambian de partido con una facilidad sorprendente y luego intentan convencernos de que siempre han defendido aquello que hasta hace poco combatían. Dan una cara durante la campaña y muestran otra cuando llegan al poder. Por eso vale la pena preguntarnos: ¿realmente elegimos mal o simplemente escogimos entre lo malo y lo menos malo? UNA OFERTA POLÍTICA DEFICIENTE Cuando algo falla de manera recurrente, no basta con responsabilizar a quien hizo la última elección. También hay que revisar quién diseñó las opciones y bajo qué intereses fueron seleccionadas. En política sucede lo contrario. Los partidos postulan candidatos sin la preparación suficiente, reciclan personajes, privilegian la popularidad, reparten posiciones y protegen intereses. Pero cuando el gobierno fracasa, responsabilizan al ciudadano por haber votado mal. Es una explicación demasiado cómoda. No puede exigirse una buena elección cuando la oferta política fue previamente empobrecida. Tampoco puede pedirse confianza cuando los candidatos prometen una cosa, gobiernan de otra manera y después aparecen defendiendo las siglas que antes cuestionaban. El problema comienza mucho antes de la jornada electoral. Comienza cuando una candidatura se entrega por parentesco, obediencia partidista, nivel de conocimiento, capacidad económica o cercanía con alguna dirigencia. Cuando importa más ganar la elección que saber gobernar. Cuando la experiencia, la integridad, la preparación y los resultados dejan de ser requisitos y se convierten en palabras que todos repiten durante la campaña. TRES OPCIONES Y LA MISMA DUDA Bajo el escenario actual, Nuevo León parece encaminarse nuevamente hacia tres opciones conocidas. Morena colocó al frente de su proyecto estatal a una figura que ya compitió por la gubernatura. El PRIAN y sus posibles aliados se perfilan alrededor de un político que también participó en aquella elección. Movimiento Ciudadano parece inclinarse por una candidatura vinculada directamente con el gobierno actual. Son perfiles distintos y cada uno tiene su propia trayectoria. Sin embargo, ninguno representa hasta ahora una ruptura clara con la política que nos condujo a la situación presente. Una opción representa el regreso. Otra, la continuidad de las estructuras tradicionales. La tercera, la prolongación del grupo que actualmente gobierna. Ese escenario puede resultar conveniente para los partidos, pero es insuficiente para una sociedad que busca algo diferente. No basta con ser conocido, tener seguidores, aparecer diariamente en redes sociales o contar con una estructura electoral. Nuevo León necesita experiencia, preparación, independencia, capacidad para construir acuerdos y conocimiento real de la administración pública. Necesita un liderazgo que pueda gobernar desde el primer día, sin utilizar los primeros años para descubrir qué significa dirigir un estado. Hasta ahora no aparece una alternativa fresca que reúna también la experiencia necesaria. Vemos nombres nuevos sin las capacidades suficientes y personajes experimentados que representan las mismas prácticas que la ciudadanía quiere dejar atrás. Otra vez parecemos destinados a escoger entre los malos y los peores. EL CIUDADANO AL FINAL DE LA FILA Los partidos hablan constantemente de la ciudadanía. La mencionan en sus discursos, la incluyen en sus documentos y aseguran que todas sus decisiones se toman pensando en ella. Pero cuando llega el momento de definir las candidaturas, el ciudadano queda al final de la fila. Se le busca para llenar eventos, promover mensajes, defender proyectos y votar. Rara vez se le permite participar en la definición del rumbo o competir en condiciones justas frente a las estructuras tradicionales. Fuera de los partidos existen mujeres y hombres con experiencia profesional, capacidad técnica, trayectoria pública y conocimiento de Nuevo León. Personas que podrían encabezar una alternativa seria, pero que no cuentan con padrinos, grupos económicos o maquinarias partidistas. No faltan ciudadanos preparados. Lo que falta es un sistema político dispuesto a abrirles la puerta. Hasta ahora, sólo parece necesitarlos para que apoyen a alguien más. Reconocer que la oferta política es deficiente no nos libera de responsabilidad. Nos obliga a ejercerla mucho antes de llegar a la urna. Debemos exigir procesos abiertos, comparar trayectorias, revisar resultados y preguntar quién financia cada proyecto. También observar quién cambia de convicciones según el partido que le ofrece una candidatura y quién ha mantenido una conducta congruente a lo largo de su vida. Tenemos que dejar de premiar el espectáculo, la ocurrencia y la popularidad sin capacidad. Y, sobre todo, debemos organizarnos para impulsar alternativas. Si permitimos que los partidos decidan todo, volveremos a recibir una boleta construida por los mismos grupos y tendremos que escoger, una vez más, entre opciones que no representan lo que Nuevo León necesita. Hasta hoy tenemos tres posibilidades poco alentadoras. La salida está en construir una opción ciudadana, competente y positiva. De nosotros dependerá que aparezca, crezca y pueda competir. Nuevo León no está condenado a elegir mal. Está atrapado en un sistema que durante demasiado tiempo le ha impedido elegir bien. Romper ese círculo exige abrir las puertas, elevar los requisitos y colocar el interés público por encima de los acuerdos partidistas. Porque la democracia no consiste únicamente en votar por alguno de los nombres que otros decidieron. También significa tener la posibilidad de construir y respaldar una alternativa en la que verdaderamente podamos creer. ¡¡La decisión, como siempre, queda en manos de usted, estimado lector!! “Porque Nuevo León no necesita más ruido, más excusas ni más personajes. Necesita gobierno. Y, hoy más que nunca, necesita mucho más rumbo”. Correo electrónico:
M.A.KIAVELO (El Norte)
ENTRE la lluvia de mensajes de texto, promociones bancarias e intentos de fraude con ligas creadas para robar información, los nuevoleoneses han estado recibiendo en sus teléfonos celulares algo que llama harto la atención. SE trata de recados que afirman que "con Félix Arratia o Mariana" -así, en ese orden y sin el apellido de la suspirante puntera de su partido- "MC retendrá Nuevo León". EL aviso se atribuye a una supuesta empresa encuestadora, pero está más que obvio qué político está detrás de esta difusión masiva, que arratia, perdón, arrecia su autopromoción para la candidatura naranja. ADEMÁS, ni se molesta en despistarle al poner su nombre completo por delante y, pa' cuidar las formas (y la chamba), incluye a la esposa de su jefe.
EL HORIZONTE
Al equipo del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Nuevo León (IEEPC) se le “colaron” como proveedores empresas cuyos propietarios y representantes mantienen vínculos familiares y empresariales con personajes relacionados con Morena y con el viejo PRI. Uno de los casos es MMT Soluciones, SA de CV, propiedad de Roberto Zarazúa Olvera, hijo de Rubén Zarazúa Rocha, un conocido liderazgo del viejo PRI y dirigente de la Asociación Nacional de la Unidad Revolucionaria. El hermano de Roberto es Rafael Zarazúa Olvera, quien en 2020 buscó una candidatura de Morena para la gubernatura de Nuevo León. A esta empresa, el IEEPC le ha pagado más de $7 millones de pesos por servicio de monitoreo informativo, de acuerdo con la información pública. Es decir, una empresa cuyo propietario tiene un vínculo familiar directo con un personaje de la antigua estructura priista terminó dentro del grupo de proveedores del organismo encargado de organizar y vigilar los procesos electorales en Nuevo León. Aunque el origen de los Zarazúa es priista, en algunos momentos también se han vinculado con Morena, tal es el caso de Rafael, otro de los hijos de Rubén, quien en el 2020 aspiró a ser candidato de ese partido a la gubernatura del estado.
LOS INFILTRADOS (ABC)
¿Avanza un "Plan V"? Ante la decisión de Morena de elegir como su candidata a la gubernatura de Nuevo León a Clara Luz Flores, el Partido Verde busca una alianza con el Partido del Trabajo para competir unidos en los comicios del 2027. Edgar Salvatierra, líder estatal del Verde, busca que el dirigente petista Alberto Anaya le compre la idea de impulsar a una dupla encabezada por el senador Waldo Fernández para la gubernatura, y por el diputado con licencia Jesús Elizondo para la alcaldía de Monterrey. Dicen Los Infiltrados que la moneda está en el aire, los estrategas de ambos partidos se encuentran haciendo cálculos y en la ecuación hay quienes proponen extenderle la invitación a Tatiana Clouthier, para que contienda por San Pedro o por Monterrey, en cuyo caso Elizondo iría por Guadalupe. / ¿Alianza? Morena y Movimiento Ciudadano tienen una alianza que buscará influir en los comicios del próximo año, aseguró el alcalde de Monterrey y virtual candidato del PRI-PAN a la gubernatura, Adrián de la Garza. La declaración del munícipe regiomontano, quien por cierto se había mantenido prácticamente al margen de la "grilla" partidista, aviva la versión de un pacto entre las dirigencias nacionales emecista y morenista. Dicen Los Infiltrados que la narrativa de PRI y PAN de criticar una unión entre Morena y MC para venderse como la mejor opción no es muy afortunada, luego de que la fuerza legislativa y electoral del PRIAN nace, justamente, de una alianza que hace años se creía impensable.
TRASCENDIÓ (Milenio)
Que cuando ya se le daba por muerta, al parecer a la alianza de la 4T en Nuevo León se le quiere mover una patita, según confirmó el propio senador con licencia Waldo Fernández. Mientras su presidente estatal del Partido Verde, Édgar Salvatierra, afirmó que ir con Clara Luz Flores sería “suicidio político”, ayer Fernández aclaró que se hará un último intento por rescatar el tema. Y en Ciudad de México, la coordinadora Flores Carrales le contestó a Tatiana Clouthier, que exige se repita el proceso, con un “es más importante el proyecto”. ¿Lograrán evitar el naufragio? / Que mucha atención a lo que ocurra este día en un hotel del Centro de Monterrey, porque la reforzada bancada de Movimiento Ciudadano tendrá su sesión plenaria. El encuentro será presidido por Ivonne Ortega, coordinadora de los naranjas en la Cámara de Diputados, y Enrique Cervantes, coordinador nacional de los legisladores locales de MC, con la obvia representación de los diputados de Nuevo León. Se espera que ahí fijen directrices para lo que viene, ni más ni menos que el año de cierre en los congresos y, además, el proceso electoral. A considerar.
ÓSCAR TAMEZ RODRÍGUEZ
México es un Estado fallido. México está en condición de Estado fallido según el estudio ¿Quién controla México? Significa que las instituciones del Estado se encuentran subordinadas a los poderes fácticos de la delincuencia organizada. Parafraseando a Noam Chomsky en su libro “Estados fallidos. El abuso del poder y el ataque a la democracia”. Los Estados fallidos son aquellos sin capacidad o voluntad para proteger a sus ciudadanos de la violencia y de la potencial destrucción, son aquellos donde el gobierno no garantiza la seguridad, la paz y la justicia, además de carencia democrática por lo cual sus instituciones formales adolecen de legitimidad y legalidad. Conforme a la definición de Chomstky, México es un Estado fallido, lo es desde hace más de 15 años, pero acrecentada la falta de gobernabilidad y de gobernanza en los recientes 8 años. El estudio denominado “¿Quién controla México?”, revela que el 72% de las entidades federativas se encuentran en mayor o menor control de la delincuencia. Aclaremos, dicho estudio circuló en multiplicidad de medios de comunicación, pero no existe un sitio Web, una institución u organización quien se atribuya la autoría del referido estudio, lo cual lo convierte en carente de confiabilidad y objetividad. Con la reserva de que este servidor se equivoque al indagar, no hay una fuente a quien se atribuya el estudio circulado en medios nacionales e internacionales. Lo que nos deja en condición de duda sobre su veracidad, pero luego, contrastamos con la observación de sucesos y encontramos que tiene mucho de verdad el documento mencionado. Según lo recabado en medios de circulación nacional e internacional, el 30% de las entidades federativas son gobernadas o cogobernadas por la delincuencia. Entre esos estados se señalan Sinaloa, Colima, Guanajuato, Morelos, Baja California, Guerrero, Michoacán, Chihuahua y Quintana Roo. Casi todas son entidades fronterizas, lo sean con el mar o con otro país, sólo Guanajuato y Morelos son excepciones. Otros 14 estados disputan el poder con la delincuencia o son parcialmente controlados, es decir, hay una defensa de la entidad federativa por impedir el avance de la delincuencia. A ellas se suman Tamaulipas, Jalisco, Edomex, Zacatecas, Tabasco y Veracruz, junto a otros estados de la república. No se requiere del estudio para afirmar que gran parte del territorio está en manos de la delincuencia o la delincuencia vinculada al gobierno. Rocha, Marina y muchos otros están vinculados a la delincuencia organizada, pero desde el poder federal se les protege mediática y judicialmente, lo cual no abona a la gobernabilidad de las entidades fallidas. México está en condición de Estado fallido. Conforme a las características que establece Chomsky, somos una nación donde los productores agrícolas pagan un impuesto al gobierno y otro a la delincuencia, en donde muchos gobernantes y miembros de los cuerpos de seguridad son aliados de la delincuencia. En al menos el 72% de las entidades federativas, las autoridades formales, electas democráticamente, surgidas conforme al modelo republicano y sustentadas en la legalidad; cohabitan, cogobiernan o comparten el poder con grupos delictivos, esto es en cualquier parte del mundo un Estado fallido. El gobierno puede negar el estudio, afirmar como lo señalo que es anónimo y por tal apócrifo; lo comparto, pero no pueden negar que las carreteras del país son trampas mortales, sitios inseguros, como no se puede negar que muchos gobiernos están coludidos o comandados por la delincuencia. ¡México está en condición de país fallido!
HUGO ALFREDO HINOJOSA (El Universal)
Estimado maestro Max: Hace casi un siglo usted describió una escena que seguimos representando: un pueblo deposita su confianza en un líder y, una vez elegido, escucha de él una orden sencilla: “Cállense y obedezcan”. Usted la formuló como una advertencia sobre la política de masas y sus herederos la convirtieron en un método de gobierno que a la fecha se repite ad nauseam. Le escribo desde un México en el que ese método que usted definió se aplica con una naturalidad que no provoca escándalo… y eso escandaliza. Hace unos días me preguntaron, durante una reunión universitaria, qué era lo que más me molestaba del gobierno en turno. No supe responder de inmediato. Tuve que detenerme a pensarlo. Otros sí respondieron sin vacilar: les indignaba que el gobierno negara, a toda costa, las tragedias y los asesinatos cometidos por el crimen organizado a lo largo y ancho del país. Les repugnaban la hipocresía y la superioridad moral de quienes denuncian la corrupción de ayer mientras encubren la de hoy. Qué trágico. Si nos atenemos a lo que los medios de comunicación y las acciones de los actores políticos nos permiten reconocer, este es el sexenio de la hambruna: el de políticos famélicos que se sueñan obesos. Pero usted, maestro, sabría que no estamos ante un simple fracaso administrativo; es el sistema del Poder funcionando, con demasiada frecuencia, de acuerdo con su diseño. Usted sabría, también, que no todo conflicto prolongado obedece a un cálculo electoral limpio. A menudo es el residuo de vetos cruzados, de un Estado con poca capacidad y de costos que nadie quiere asumir en el plazo de una elección. Nombrar la violencia con cifras, territorios y responsables no siempre se omite porque mejor convenga: a veces se omite por captura, por miedo o por simple incompetencia, y solo después esa opacidad se presenta como narrativa. Confundir lo uno con lo otro absuelve demasiado pronto a quienes pudieron actuar de otro modo y no lo hicieron. Y también sabría que no toda obediencia es la misma. Una deuda, un contrato o un algoritmo exigen sumisión, y en ellos reconocería usted poder impersonal; pero no poseen el monopolio de la violencia ni la facultad de reescribir la ley. Pero lo que me interesa contarle es que la política contemporánea, a nivel global, se ha agotado en la disputa interminable entre la derecha y la izquierda: dos corrientes que se presentan, una frente a la otra, como remedio para los errores de su adversaria. La izquierda promete contener las injusticias del mercado; la derecha, restaurar el orden que los progresistas, según afirma, destruyen. Ambas hablan de cambio. Sin embargo, una parte considerable de sus gobiernos termina haciendo lo mismo cuando alcanza el Poder: administrar las consecuencias de los problemas sin alterar las condiciones que los producen. Resolver el caos económico, de seguridad, de salud o de educación no siempre es políticamente rentable, aunque sí sea promesa viva; prolongar el conflicto puede serlo, porque mantiene abierta la posibilidad de obtener réditos electorales. Que eso ocurra con frecuencia no lo convierte en destino: también hay quien pierde una elección precisamente por no haber resuelto lo que prometió. La izquierda perdió capacidad de respuesta cuando reemplazó los conflictos materiales por una política centrada en la identidad y el (re)sentimiento. Cuando esa agenda ocupa casi todo el espacio político y deja sin respuesta las condiciones concretas de la vida cotidiana, pierde no solo autenticidad sino eficacia, se torna lírica; y la representación cultural no sustituye la seguridad material. Cuando se ofrece una en lugar de la otra, el votante termina buscando otra opción. Usted entendería, maestro Weber, que el problema no es ideológico en el sentido habitual del término. Es estructural, sin ser por ello fatal. Los incentivos del sistema político premian a menudo la administración del conflicto antes que su resolución. Un problema resuelto deja de producir urgencia, movilización y votos; uno administrado puede hacerlo durante mucho tiempo. Por eso cambiará el vocabulario del poder sin que cambie, de inmediato, su lógica. Llegarán nuevos líderes y promesas. La población volverá a elegir a alguien en quien confiar. Y ese alguien volverá a pedirle silencio en nombre de la urgencia. Nombrar entonces al responsable concreto, y el costo de no haber actuado, es ya una forma de no obedecer esa orden. Así pues, el problema de la política moderna no consiste en elegir entre el caos y la obediencia. Consiste en que nos hayan convencido de que izquierda y derecha son las únicas alternativas. Eso usted ya lo sabía. Lo que no pudo anticipar fue la elegancia con que aprendimos a fingir que lo habíamos olvidado. (El autor es filósofo, maestro en comunicación política estratégica por la FLACSO y candidato a maestro en Inteligencia Artificial aplicada por el ITESM). https://www.eluniversal.com.mx/opinion/hugo-alfredo-hinojosa/carta-a-max-weber-el-poder-entre-la-izquierda-y-la-derecha/
FÉLIX CORTÉS CAMARILLO
La Quinceañera. Para un joven judío religiosamente criado en su familia, la ceremonia más importante de su vida, mientras llega el matrimonio, es la del Bar Mitzvah. Suele hacerse a los 13 años. En las mujeres, su equivalente es el Bat Mitzvah y en ellas es a los doce. Sabiamente, el judaísmo entiende que la mujer, desde el inicio, suele madurar de manera más temprana que el varón. Y más sabiamente. Los pueblos originarios de México, hoy tan socorridos, solían tener -a esas mismas edades, más o menos- la festividad del paso: tránsito de la pubertad a la edad adulta. Cuando llegaron los europeos, aportaron y mezclaron el rito con la fiesta de los quince años de las niñas. Obviamente, las raíces son comunes.A diferencia de aztecas, judíos y cristianos, en el islam el momento del Mukalaf no es ceremonia pública, sino familiar. Pero, igualmente, implica la llegada del individuo o individua a una etapa en que adquiere obligaciones de conocimiento, respeto y sumisión a las leyes de la iglesia y la sociedad, como es el rezo en los hombres y el uso del velo en la mujer. Mukalaf quiere decir responsabilidad. Las tres versiones convergen en lo mismo: la adquisición de un estatus de individuo responsable y válido como tal en la iglesia, es decir, la sociedad. Bajo una óptica extremadamente seglar, la fiesta de la quinceañera es, y suele llamarse así, la presentación en sociedad de la chamaca, con sus mejores vestimentas, danzas y atractivos. Rayando ya en lo agresivamente obsceno, los padres ofertan a la hija en el mercado matrimonial. Pues resulta que el otro día el movimiento que no puede decir su nombre de partido político porque no lo es, tuvo su fiesta quince años. Imagínese a Morena de vestido ampón, color de rosa y con diadema en la testa. ¡Fiestón! Bueno... Brincos dieran en Palenque o Palacio Nacional si hubiesen llegado a las taquillas de mi amada Tania Libertad, Oscar Chávez o Mijares, ya no se diga Luis Miguel. Cualquiera de ellos, llenaron y siguen llenado tres o cuatro veces el Auditorio Nacional (9,366 butacas en cinco secciones) con entusiastas participantes de esas bellas ceremonias de comunión pagana que son sus conciertos. Yo no estuve ahí, pero me dicen que, si acaso, llenaron tres cuartas partes del recinto. Y que, por mucho, fue un quinceaños bastante pinchón. Por lo pronto, faltó el papá de la muchacha, que debe abrir la pista llevando a su hija al primer vals. La mamá, ni sus luces. Nada de quince damas con sus respectivas parejas. El chambelán de la damisela, que en Europa le decían antes en franco germánico kamarling y en España camarlengo, anduvo repartiendo abrazos y selfies mientras le gritaban “no estás solo”. Andy, el camarlengo de la quinceañera, entró por la puerta trasera y lo colocaron en la quinta fila. Pero ahí estuvo Andy. Al que no vieron fue a Adán Augusto ni al Monreal jefe. La madrina, Adriana Montiel, habló elogiosa de la estirpe de la muchacha. Evocó los nombres de Camacho Solís, René Drucker, José María Pérez Gay, Ifigenia Martínez, Rosario Ibarra y Arnaldo Córdova. Enseñó el cobre (¿acaso podía enseñar otro metal?) omitiendo a Porfirio Muñoz Ledo. Estoy seguro de que en los quinceaños se reparte al final un pastel. Esta vez no hubo. Por lo menos, no en público. Ni modo que me dieran una rebanada Están muy peleadas. Pido perdón porque la crónica de sociales no es lo mío. PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Quiero dejar esto escrito porque sé que es premonitorio. De las muchas mentiras de Samuelito, el gobernador de Nuevo León, el monorriel se vuela la barda. Sí, el que iba a estar listo para el mundial de este año. La línea cuatro de ese transporte que será “el más grande de Latinoamérica”, es el más visible (eso quiere decir molesto para los regios) porque sus seis estaciones en siete kilómetros están a lo largo del río Santa Catarina y la avenida Constitución. Pegadito y en medio de ambos. Ya en dos ciclónicos aguaceros, en cierto cruce que yo me sé, el talud norte del río cedió a la terquedad imperiosa del agua, que le dio una gran mordida a la avenida. La última invasión igual sigue sin reparar. La próxima, le va a romper la madre a la línea cuatro. Con toy y monorriel. Dice Sammy el mentiroso que entonces entrará en acción el Metro, para remendar. Lo dije yo primero. Y no me da gusto.
ELOY GARZA (El Horizonte)
Algunos colegas periodistas aseguran que el GENERAL AUDOMARO MARTÍNEZ ESTÁ ILOCALIZABLE. Incluso sugieren que el exdirector del CENTRO DE INTELIGENCIA NACIONAL YA NO VIVE EN MÉXICO; y que está escondido, es decir, ‘HUIDO’. Lo siento, pero eso es rotundamente falso y voy a explicar por qué. Hace unas semanas, un empresario honesto, muy reconocido en Nuevo León, amigo mío, nos invitó a montar a caballo en su rancho de Tula, Tamaulipas. Iba también un compadre mío que sí es muy buen jinete. Nos atendió la esposa del empresario, que es una gran mujer y una de las mejores cocineras de comida norestense que he conocido. Amanecimos con un suculento desayuno conformado por menudo, machacado con huevo, tamales gigantes y frijoles charros. Todo un manjar. Antes de montar entre matorrales, en una brecha apretada de la montaña, y antes de ponernos las botas, chaparreras y el sombrero — que no es un lujo, sino la mejor forma de embestir las ramas que te chicotean en la cara—, nos pidieron esperar a otro invitado que venía en autobús pollero desde Tampico. Fueron por él a la central camionera de Victoria. Era el general Audomaro Martínez, que llegó cansado, pero feliz, con sus muy bien llevados 80 años de vida, luego de viajar por horas y sin una sola escolta. Al general le encanta viajar en camiones polleros y si tiene que tomar un avión de línea se va al aeropuerto en taxi. Así de simple. Por su grado de general de división (con el que se retiró), y porque estuvo al frente de la caballería de la Sedena, Audomaro Martínez se puso al frente de nuestra cordada. Varias horas de montar que para mí fueron eternas por el calorón, el paisaje agreste y porque, delante de estos señores, yo soy un novato en esos trotes. Terminamos la jornada con una cena ofrecida por nuestros anfitriones y unos buenos mezcales. El general me contó que ya está retirado del servicio público, que se dedica a la crianza de ganado, y que le gusta pasar más tiempo en su rancho tabasqueño que en su casa de Villahermosa. Me dijo que uno debe la sabia virtud de retirarse a tiempo —como dice el poema de Renato Leduc— a la vida privada y a darle paso a las nuevas generaciones. Le pregunté por qué no tenía escoltas y respondió que el número de escoltas que alguien tiene es proporcional al tamaño de lo que uno debe. Le preocupa México; sabe que ya no está en sus manos hacer nada porque, aunque está fuerte como un roble, nada y trota diariamente y se despierta cuando canta el gallo, 80 años son muchos y hay que cuidarse para que rinda la maquinita. Nuestro anfitrión, el empresario, nos dijo que antes de que se regresara el general Audomaro a Villahermosa, Tabasco, montaríamos de nuevo la mañana siguiente, al clarear el alba. El general Audomaro dijo que sí, los demás también dijeron que sí, y yo mejor me puse a platicar con la esposa del empresario, fingiendo que no oía nada de la invitación. Otra asoleada ya era mucho para mí, que soy un simple periodista urbano. El general Audomaro se regresó en camión pollero; yo me regresé a Nuevo León con la panza llena y el corazón contento, y con esto doy respuesta a mis colegas para que no suelten tantas mentiras, porque es pecado. Y, además, no hay necesidad.
RODIN
Un gobierno con vista, pero sin prioridades. Me cuesta entender por qué el gobierno de Samuel García contempla instalar la Secretaría de Turismo en la Torre Rise. Antes de pensar en una oficina con vista privilegiada, tendría que explicar qué necesidad pública justifica esa decisión y por qué no puede atenderse en un inmueble del propio Estado. Según lo publicado por El Norte, lo que inicialmente se anunció como una contraprestación por el piso 86 pasó a plantearse como un posible arrendamiento. Si la renta queda en 276 mil pesos mensuales, estaríamos hablando de 3 millones 312 mil pesos al año. También habría que aclarar si esa cantidad incluye mantenimiento, impuestos y adecuaciones. A mí esa suma me hace pensar en medicamentos, material de curación y mejoras en hospitales y clínicas. Desde un escritorio puede parecer una cantidad menor dentro del presupuesto estatal. Para una familia que tiene que conseguir dinero para una receta, cada peso cuenta. No sostengo que ese ahorro resolvería todas las necesidades de salud. Sí considero que podría ayudar a atender algunas, si se destinara a ellas mediante los ajustes presupuestales correspondientes. Esa comparación merece hacerse antes de comprometer recursos en una nueva sede. El turismo necesita promoción y trabajo. Pero el gobierno tendría que demostrar qué resultados adicionales conseguiría desde esa torre. ¿Llegarían más visitantes? ¿Mejoraría la atención? ¿Qué beneficio recibiría la ciudadanía que no pudiera obtenerse desde otra oficina? Recibir inversionistas y mostrarles la ciudad puede formar parte de esa labor. Sin embargo, una buena vista difícilmente basta para justificar un gasto permanente. También hace falta revisar los inmuebles públicos. ¿Qué espacios tiene el Estado, cómo están ocupados y cuánto costaría habilitar alguno para esta dependencia? Por ejemplo, algunos espacios en edificios escolares. Si ninguno resulta adecuado, que se explique con un estudio. La ciudadanía tiene derecho a conocer las alternativas y saber por qué se eligió una sobre las demás. Además, el cambio en la explicación merece claridad. Una contraprestación y una renta implican obligaciones distintas. Conviene conocer qué se acordó con los desarrolladores, qué aportaría cada parte y cuánto terminaría pagando el erario. Los anuncios del gobernador deben poder sostenerse con documentos. Por eso considero que, antes de avanzar, deberían hacerse públicos el costo total, la comparación con otras sedes y la justificación del traslado. Si utilizar un espacio propio permite ahorrar sin perjudicar el servicio, esa tendría que ser la primera opción. Gobernar exige decidir qué puede esperar. Una nueva oficina puede hacerlo; una persona que necesita tratamiento no siempre tiene ese tiempo. Al gobernador Samuel García le pediría que, antes de mirar la ciudad desde el piso 86, revise qué necesidades siguen pendientes a nivel de calle.
LILIA ARELLANO
Es patético darnos cuenta de la manera en la que, desde el templete mañanero, lo mismo sueltan mentiras que verdades a medias las cuales van acompañadas de errores aritméticos y discursos demagógicos. El pasado jueves y ante los señalamientos sobre el millonario monto de pesos entregado cada día para la operación de las empresas administradas por militares, en la mañanera de la Sheinbaum, aparecieron los responsables de cada una de ellas dando a conocer cifras que por más alegres que intentaron presentarlas revelan, por sí solas, lo fallido de su puesta en marcha. López Obrador no aceptaba sería medianamente insuficiente la operación de carga en el AIFA, sin embargo, le resultaba inaceptable esta sentencia emitida por quienes son expertos en este tipo de operaciones aéreas. Hubo presiones, amenazas, advertencias de todo tipo a las líneas aéreas nacionales e internacionales en un fracasado intento por que llevarán a cabo la mayoría de sus operaciones con pasajeros a bordo en el Felipe Ángeles. Inclusive, las dedicadas a la carga también “patalearon”. De acuerdo con el reporte presentado por el general Isidoro Pastor lo rescatable son únicamente los movimientos de carga. Según el milite: “El AIFA ya alcanzó su punto de equilibrio, por lo que se encuentra en la etapa en la que sus ingresos permiten cubrir sus gastos de operación y mantenimiento. El aeropuerto cuenta actualmente con 40 destinos nacionales y siete internacionales. Para 2026, la terminal prevé cerrar con ingresos por aproximadamente 3 mil 308.7 millones de pesos. Desde su puesta en operación, el AIFA ha incrementado de manera gradual su número de pasajeros, rutas y operaciones de carga”. El reporte rendido es, en efecto, de un aeropuerto de carga con pista que permite el aterrizaje de aeronaves con gran tonelaje, pero el objetivo de su construcción era suplir al cancelado Aeropuerto de Texcoco promovido por EPN y el número de operaciones con líneas aéreas nacionales y extranjeras es el mínimo de una terminal aérea de pueblo. Es bueno, de ser verdad, que ya no requieran del subsidio multimillonario, aunque para verificar la veracidad de la información habrá de revisarse cuidadosamente el presupuesto de egresos del próximo año y así constatar deja de recibir subsidio. Por lo que respecta a Mexicana de Aviación no es comprensible se invierta en aviones que permanecen parados. Según su director, el general Leobardo Ávila Bojórquez: “la aerolínea alcanzará su punto de equilibrio en el 2030”. Mientras tanto en un par de años planean adquirir otros 8 aviones, lo cual convierte en risible la información presentada como “operación exitosa”. Han transportado más de 1 millón 276 mil pasajeros al año, cifra infinitamente menor a la decena de millones de pasajeros transportados por otras líneas aéreas y por la propia Mexicana de Aviación en sus peores momentos. La compra de aeronaves tal y como se está haciendo en la línea propiedad del Estado es el brutal renglón de la ignorancia en el manejo de estas empresas. GAFSACOMM o mundo Maya o como le quieran poner es otro lastre para las finanzas públicas. El general Ricardo Flores González prevé alcanzar su punto de equilibrio a finales de 2028. Este grupo maneja 43 unidades de negocio, entre ellas aeropuertos, hoteles, parques, museos y estaciones de combustible. Todo eso subsidiado quedando claramente visto han sido un fracaso. Su ocupación hotelera apenas si alcanza en temporada alta el 30% lo cual no cubre ni siquiera los gastos fijos de su operación. El Tren Maya es a todas luces insuficiente, el ingreso percibido con la venta de un promedio de 2 mil boletos en todos los recorridos diarios por 5 estados. Y si todo esto es negativo por donde quiera verse, la afirmación emitida por la PresidentA sobre las causas que motivaron la cancelación de vuelos de Aeroméxico a Tulum: “no fue por inseguridad ni por falta de pasajeros sino porque no hay turbosina”, es todavía mucho peor y alarmante. La escasez de combustible hace prever un mayor número de cancelaciones no solo en operaciones de aerolíneas nacionales sino en internacionales. Tratando de justificar lo determinado por esta línea aérea puso de relieve la crisis que está a punto de agudizarse en lo relacionado a combustibles, gas y energía eléctrica. Por cierto, GAFSACOMM o Mundo Maya estrenó cuatro generales como directores en tan solo 14 meses. DE LOS PASILLOS El Partido del Trabajo registró su primer candidato. Se trata de Raúl Morón quien busca derrotar al desgastado candidato de Morena en Michoacán, al exfiscal Orta Piña… Surgieron los primeros ungidos y bendecidos por inescrupulosos morenistas: Pio, López Beltran y la Chávez. Pio va por el distrito 9 de Chiapas dejando en su pasado el señalamiento de delincuente electoral; López Beltran hizo gala de la impunidad de la que goza y del cinismo que acompaña a los morenistas al presentarse en el Auditorio Nacional, en los festejos de Morena postrando una singular sonrisa al escuchar “No estás solo, no estás solo”; a la Chávez, a la luz de la lámpara la convencieron de quedarse con la alcaldía juarense porque para Ramírez Cuellar toda vía, dicen los López, no se ha dado el último paso.



