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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Cometario:
Queridos Lectoras y Lectores: ¿Se han puesto a pensar cuándo morirá el fantasma de José Martí? ¿Cuándo terminará la fracasada revolución cubana? ¿Nunca? No, claro que morirá. Quizá engullida por los yernos de Trump o ¿quizá adoptada por la OEA? Se va a acabar esa revolución cuando los cubanos quieran; cansados por los apagones o por la escasez de la (ropa vieja) delicioso platillo nacional cubano a base de deshebrada de carne de res con ajo, cebolla, tomate, chiles y el secreto delicioso platillo nacional: la abuela. Entonces descansará la angustia existencial de José Martí. Ya urge, pero de esa urgencia los cubanos no se acuerdan por estar tan débiles y cansados de no hacer nada.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño de 84 Años, Clamando en el Desierto. Así, ¡hasta Yo Deseo ser Gobernador de Nuevo León! En un artículo anterior mencioné que entre los valores de mi crianza familiar se le dio un lugar secundario al dinero. Eso no quiere decir que no tuviera importancia, en especial si era bien habido por medio del trabajo honesto. Pero viendo como la Perrada Política, es decir, los que se dedican a gobernar nuestro estado, se pelean como canes rabiosos, en brama y hambrientos por los huesos. Perdón, por los puestos que integran la administración pública es decir el estamento político del estado. Se me ocurrió, ocurrentemente y antojó pos que también yo tengo derecho a un hueso, es decir, a un puesto de preferencia de los mejor pagados. Y el que se me antoja, por lo que he visto, es el de gobernador del estado de Nuevo León. Esto se debe que, al analizar el curricular de todos los aspirantes a la gubernatura, hay algunos personajes verdaderamente perversos, otros, evidentemente perturbados y varios pervertidos. Entre los que hay alcaldes en funciones, exalcaldes, ex diputados y diputados locales, dirigentes de partidos políticos, burócratas de todos los niveles y gaznates aventureros de todos los calibres. Sin olvidar a los ingenuos y espontáneos, como yo, que aún conservamos la esperanza pueril de mejorar la vida de los habitantes del estado, aplicando la Ley y la Lógica Infantil, a la administración pública. En apoyo a mis aspiraciones, mencionaré que desde el año 2000, diseñé 200 proyectos, programas y productos, para la modificación radical de la vida de todos los ciudadanos de este laborioso estado de Nuevo León. Sin distinción de sexo, edad, afiliación política y lo que le sigue. Je, je, je. Se los entregué a uno de los candidatos a gobernar el estado, quien me dijo por medio de uno de sus achichincles, qué le parecían muy interesantes y que los tomaría en cuenta, pero de ahí no pasó. Como una curiosa coincidencia, entre los proyectos que propuse hace más de 25 años, ¡Estaban cuatro líneas del metro! También debo mencionar que, en estos últimos 26 años, le envié por correo electrónico a todos los miembros de dos legislaturas estatales consecutivas, una copia completa que delineaba cada proyecto. Lo menciono por si hay quienes pongan en duda mis palabras, por parecerles exageradas. en cuanto al número de programas. De todo el montón de diputados y diputadas locales, solo una me respondió, pero me reservo su nombre. ¿En qué baso mis aspiraciones a la primera magistratura del estado? En primer lugar, tengo la educación con la cual supero a muchos de los aspirantes, menos a Samuelito el Tridoctoral. Je, je, je. En un riguroso examen de consciencia, puedo afirmar y asegurarles que no he tomado nunca algo que no me pertenezca, cosa muy importante en la administración pública. Además, los colegas que me conocen, valoran positivamente mi salud mental, cosa que a otros aspirantes no se les concedería. Se que alguien podrá objetar mi edad, a ellos les recuerdo la advertencia de Cervantes, cuando criticaban la suya; "Se escribe con el entendimiento, el cual suele mejorar con los años". ¡Yo aspiro a gobernar con los míos! Je, je, je, je, je.



