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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Se afirma equivocadamente que la acumulación de la riqueza por parte de los mega millonarios es injusta y ofende al concepto de la repartición de la riqueza. Se argumenta que el punto de partida no es el mismo para todos. El acceso a la educación de calidad, capital inicial, redes de contactos y salud influye drásticamente en la capacidad de emprender o ahorrar. Eso es totalmente cierto. “Diversos estudios económicos muestran que, en las últimas décadas, la productividad laboral ha crecido a un ritmo mucho mayor que los salarios reales de los trabajadores, concentrándose las ganancias en el capital y los altos ejecutivos”. Se critica adicionalmente que las leyes fiscales, los rescates financieros y los marcos regulatorios a menudo favorecen a las grandes corporaciones y a las rentas del capital por encima de las rentas del trabajo. La última crítica es en buena parte correcta, pero está mal dirigida. Las legislaciones, los rescates financieros y el marco regulatorio los dicta el gobierno y no se debe culpar sólo a los empresarios sino a los legisladores y gobernantes y educadores. Sería ideal que todos partieran de la mejor educación más muchos grandes empresarios realizaron estudios en escuelas públicas y otras escuelas particulares y sus compañeros no necesariamente alcanzaron los mismos éxitos. La riqueza es el resultado justo al talento, a la innovación y una férrea disciplina financiera. 2/ ¡Bravo por Emma! Y bravo por la fundación que patrocinó el tratamiento para erradicar la leucemia que padecía la chiquitina. ¡Felicidades a toda la familia! Un mensaje, para los que participan en la fundación: Su generosa entrega no solo emociona a toda la sociedad sino también nos compromete a dar un paso adelante igual que ustedes. Juntos podemos derrotar a la adversidad. ¡Bendito seas Señor!
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño Norteño de 85 Años, Clamando en el Desierto". El COVID-19 y Yo. (De 2020 a 2023. Total; 39 Meses). Mis amados y pocos leyentes, este es un artículo y ejercicio de memoria colectiva y retroactiva para mí, que espero sea de utilidad para vosotros. Pregunto; ¿A ustedes, les pegó el COVID-19? A mi si, tres veces con todo y las tres vacunas, exigidas por Salubridad. Me dejó por puertas, con secuelas que me hacen sentir más viejo y que según los médicos del IMSS, no tienen remedio, ni manejo sintomático. Aseguran que sigue siendo un enigma para la ciencia médica actual, su manejo, tratamiento y posible curación, pues una vez que te haya afectado e implantado en tu organismo, ahí se queda. ¿Cómo la ven? Yo siento que envejecí 10 años en esos 39 meses en que estuvo activo y presente en mí y en la sociedad mexicana. Dolores musculares y articulares, debilidad y cansancio extremo, problemas con la memoria reciente e inmediata que no tenía antes. Además, la exacerbación de comorbilidades antiguas, como las parestesias de manos y pies, el vértigo paroxístico que ya padecía y que ahora limita mi locomoción con pérdidas súbitas y graves del equilibrio. Así como la aparición de la sarcopenia y la caída total del vello de brazos y piernas. Los problemas de visión que me dejó una defectuosa operación de cataratas, realizada por un oftalmólogo incompetente e irresponsable, se agudizaron notoriamente, sin corrección posible. He consultado cuatro médicos de la misma especialidad y ninguno se atreve a corregir el daño, pues corro el riesgo de la ceguera total. Total, entre el COVID-19 y este maldito oftalmólogo, podré presumir que quedé ciego como Homero y enclenque como Virgilio, sin llegar a sus alturas, por supuesto. Je, je, je. Mi patrón de sueño, también se ha modificado, por uno más intermitente y superficial. Cerca de cumplir los 80 años, me jactaba y felicitaba a mí mismo, por haber cuidado mi cuerpo de los excesos propios de la juventud. Y por mi condición física, que me permitía realizar y hacer esfuerzos que otros más jóvenes no podían. Creo que me castigó la Ubris de la mitología griega, la cual penaliza la arrogancia humana y todas las exageraciones que la acompañan. Suplico a mis sufridos leyentes, que me perdonen por esta aburrida y magra relación de mis actuales males. Pues solo deseaba preguntarles y que me respondieran si ustedes habían sido víctimas de este virus fatal. Y enterarme como les había afectado sus vidas, solo para hacer una comparación y verme reflejado en ella. Que, según las teorías de la Conspiración, se gestó en un laboratorio de un lejano país de "Nosedonde", para reducir la población mundial y la de sus enemigos. Yo no lo creo, por lo que emito miles de ja-jas y je-jes. ¡No soy paranoide! Nota bene; Algunas instituciones internacionales avizoran un regreso del virus modificado y más violento, recomiendan el uso del cubre bocas, de nuevo. ¡Órale raza!



